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MARK TURNER, SAXOFONES
Nacido en 1965 en Fainborn, Ohio, el saxofonista tenor, Mark Turner, creció con las grabaciones de Dexter Gordon, Sonny Rollins y John Coltrane. Desde 1987 estudió en Berklee, la prestigiosa "fabrica" de músicos de jazz donde entró en contacto con algunos de los artistas emergentes de su generación: los saxofonistas Myron Walden y Chis Cheek, el trombonista Steve Davis, el pianista Johnny King, los bateristas, Jeff Ballard y Leon Parker, el bajista, Ben Street y el guitarrista, Kurt Rosenwinkel. Después volvió a Nueva York, donde trabajó junto a James Moody, Joshua Redman y Jimmy Smith, entre otros.
En una época dominada por músicos miméticos, no podía dejar de destacar la fuerte personalidad de Mark Turner, un saxo tenor dotado de ideas propias y de un tono exclusivo. Para confirmarlo, basta escuchar cualquiera de los cinco discos que el saxofonista ha publicado para Warner Bross, de los que el último, "Dharma Days", es una muestra irrefutable de un talento excepcional para la creación melódica. Turner es un saxofonista post bop, influido principalmente por John Coltrane, pero también notablemente por el fraseo y el sonido de Warne Marsh y Lee Konitz. A parte de sus discos como líder, ha participado hasta el momento en más de 35 grabaciones de músicos como: Lee Konitz, John Patitucci, Seamus Blake, Aaron Goldberg, Jon Gordon, Jimmy Smith, Guillermo Klein, the Manhattan Project, TanaReid, etc...
Un escalón importante en su carrera, fue cuando formó el OAM Trío, una formación que toma el nombre de las siglas de sus componentes y que desde sus primeros pasos se vislumbró como una formación verdaderamente cooperativa, en la que todos sus miembros aportan composiciones y no cabe hablar de líderes. Curtido en la escena desde 1998, en un concierto donde coincidieron casualmente, y con dos grabaciones publicadas en Fresh Sound, integran este multinacional trío el polivalente percusionista barcelonés Marc Miralta, quien además de codearse con la escena neoyorquina se ha distinguido por dirigir sus esfuerzos hacia el campo del jazz-flamenco, el enciclopédico pianista norteamericano Aaron Goldberg, cuyo paso por el cuarteto de Joshua Redman prometía grandes cosas para una incipiente carrera en solitario que aún no ha cuajado, y el propulsivo bajista israelí Omer Avital, un músico extraordinario, que contagia entusiasmo sobre el escenario.
Su repertorio se basa en composiciones propias y en arreglos de standars de jazz. Las distintas raíces culturales de los músicos dan como resultado una música muy rica, con influencias del flamenco, de la música árabe y del jazz al más puro estilo americano. El estilo del trío se caracteriza por un diálogo continuo y una muy buena compenetración entre los intérpretes, que consigue ofrecer una música fresca y actual de gran intensidad. El cenit de su corta pero extraordinaria carrera, tuvo lugar cuando grabaron, en el Teatro Central de Sevilla en noviembre de 2001, el disco "Live in Sevilla", un impecable concierto digno del mejor jazz de principios del tercer milenio.
LARRY GRENADIER, CONTRABAJO
El contrabajista Larry Grenadier nació en San Francisco en Febrero de 1966. Se graduó en Literatura inglesa en la Universidad de Stanford en 1989. Grenadier ha tocado con numerosos músicos de Jazz y ha salido de gira con los guitarristas John Scofield y Pat Metheny. Ganó los elogios de la crítica en los ’90 tocando en el trío liderado por el pianista Brad Mehldau y trabajando con el saxofonista Mark Turner, Brian Blade, David Sánchez, Chris Potter, Leon Parker y Danilo Pérez.
JEFF BALLARD, BATERÍA
Jeff Ballard creció en Santa Cruz (California). Recuerda cuando era un niño estirado en la cama escuchando la música que su padre tocaría cada fin de semana: Count Basie, Ella Fitzgerald, Louie Armstrong, Sergio Mendez, Oscar Peterson, Milton Nascimento; como amaba ese sonido y la velocidad de Ed Thigpen’s cepillando la caja de la batería. En una academia comunitaria estudió teoría musical y tocó en una big band así como tocó en pequeños grupos que tocaban en todo tipo de eventos. Durante este período viviendo y tocando alrededor de San Francisco quedó absorto por el Jazz moderno “Escuchar a Tony Williams tocando con Miles cambió mi forma de tocar la batería. Escuchar a Coltrane y Elvin Jones, y escuchar la música de Ornette Coleman cambió mi mundo. Fue como llegar a casa”.
A los veinticinco años empezó a tocar con Ray Charles “Salimos de gira durante 8 meses seguidos cada año con la banda. Aunque a menudo tocábamos los mismos temas y arreglos cada noche, Ray era siempre capaz de hacernos sentir que los tocábamos siempre por primera vez. Fue una gran escuela”.
Tras tres años con Ray Charles, Jeff Ballard se traslada a Nueva York músicos que nadaban en la tradición como buscaban su propia forma de interpretación y expresión musicales. “Kurt Rosenwinkel, Mark Turner, Brad Mehldau, Avishai Cohen, Guillermo Klein, Larry Grenadier, Ben Allison…y tantos otros. “Empecé a tocar música de una naturaleza más personal y de una extensísima paleta de influencias. Recuerdo, por ejemplo, investigar ritmos argentinos y pasarlos a la batería; o introducir ritmos de Oriente Medio. Tocar y grabar con todos estos músicos me dio la oportunidad de explorar mi encaprichamiento con el sonido. Es el sonido y no la nota per se lo que más me emociona“.
Jeff Ballard también ha tocado y salido de gira con Eddie Harris, Bobby Hutcherson, Buddy Montgomery, Lou Donaldson, Mike Stern y Danilo Perez. Se unió a Chick Corea en 1999 y continua tocando en varios de sus proyectos. “ Aprendí muchísimo tocando con él durante aquellos seis años. Me encontré tocando con él con una gran velocidad de pensamiento en la improvisación y una constante claridad de expresión en la música.”
Actualmente, Jeff Ballard es miembro del Brad Mehldau Trio, de la Elastic Band de Joshua Redman, actúa periódicamente con Corea y es co-líder de Fly (trío formado por él, Mark Turner y Larry Grenadier).
Fly es una “escasa unidad” en la que la voz principal cambia habitualmente de instrumento o simplemente se desvanece en un diálogo a tres partes. “La interdependencia es total. Queríamos reducirla y ver lo que podríamos hacer con este tipo de instrumentación. Hay un espacio harmónico y sónico extra comparado con las otras formaciones. Cambiar los roles tradicionales de nuestros instrumentos es solo una consecuencia de esto. Esto también nos permite explorar nuestras propias composiciones. Su última grabación “FLY” y consecuentes conciertos han sido aclamados por la crítica considerándola la “Mejor del Año 2004”.
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